Sobre este vino
La voz de la piedra desnuda.
Dentro de la línea Singular, el Rocamadre representa el límite de lo posible. Nace en el punto más alto del viñedo (125 msnm), donde la tierra desaparece para dejar paso a la roca madre. En este escenario de supervivencia, las vides no tienen materia orgánica de la cual alimentarse; sus raíces se ven obligadas a fracturar la piedra en busca de vida.
Es un Tannat vertical y honesto, de una concentración natural que no surge de la técnica, sino del bajo rendimiento que impone el suelo. Criado exclusivamente en depósitos de cemento durante un año para no interferir con su mensaje mineral, el Rocamadre es un tinto de una pureza estructural asombrosa.
Es la expresión máxima de la resistencia: un vino que sabe a cerro, a hierro y a historia geológica, diseñado para quienes buscan la esencia del Tannat sin filtros.